Al niño le hace mucho bien ver en su casa el ejemplo de vida. Los niños que ven esto en su casa serán hombres y mujeres que no tendrán que estar lidiando con los problemas de las herencias, como tantas veces han tenido que hacerlo los que han tenido padres con problemas comportales. Lo que nuestros hijos nos vean hacer, es muy posible que eso hagan. Debemos tener mucho cuidado, pues lo que hacemos mal es como una lepra que se les pega a ellos.

Ahora bien, el niño tiene algunas necesidades básicas que necesitan ser atendidas para que de ese pequeño crezca un ser humano sano psíquica y espiritualmente.

Él o ella necesitan sentirse amados y aceptados, necesitan que le animemos en sus logros, que no los avergoncemos cuando algo no les sale bien, que cuando hacen algo mal les hablemos tierna, pero firmemente, como Dios nos habla a nosotros cuando nos equivocamos. El niño necesita sentirse aprobado, pues de no ser así desplegará, ya mayor, sentimientos de inferioridad que lo harán desgraciado. El niño necesita ser mimado, no consentido, sino amado y cuidado, acariciado, necesita saber que tiene en la familia un lugar muy importante, que lo amamos y que haremos todo lo posible para que crezca feliz.

El niño necesita tener una formación social adecuada, porque esto lo llevará a ser un ser sociable cuando crezca. La iglesia es un lugar muy bueno para esto ya que podemos relacionarnos con otros hermanos en amor cristiano y armonía. También una familia bien avenida contribuirá a ello.

En tercer lugar, el niño necesitará que lo llevemos a los pies de Cristo; que le enseñemos a orar y a amar Su Palabra y Su voluntad como le enseñamos a comer, a vestirse y a comportarse; tanto en casa como en público. El niño es como una masa de plastilina que tendrá la forma que estemos dispuestas a darle; ya que los primeros años de vida marcarán la vida del adulto, dejando allí su impronta.

Todo esto debe encontrarnos fuertes, no en nuestras propias fuerzas, sino en las de Dios. "No es con ejército ni es con espada, dijo el Señor, sino que es con mi Espíritu Santo".